lunes, 1 de agosto de 2011

Radiografía de un 15-M apático

Al hilo del anuncio del pasado viernes de la anticipación de las elecciones al próximo 20 de noviembre, y al comentario de Democracia Real Ya, hoy mismo, diciendo que se desvincula de la propuesta de Izquierda Unida para entrar en sus listas (bajo el pretexto de que no nos representan los partidos).

Pero, echemos la vista atrás, y veamos en qué momento se encuentra el movimiento. Sé que esto va a ser, para más de uno, echar gasolina en la hoguera, pero soy de los que consideran que el criticismo, cuánto más severo (respetuoso, y coherente), mejor.

Vayamos por partes, recordemos que el 15-M se originó como un movimiento que pedía una democracia mejor. Bajo ese pretexto, miles salimos a las calles en aquella fecha. Partamos de esa base (y únicamente esa base).

A día de hoy tenemos:

-Intervenciones contra los desahucios: Es, seguramente, uno de los puntos más controvertidos en todo esto. Por un lado, tenemos a las personas afectadas. Los que, si no pagan, se quedan en la calle. Por otro lado, tenemos más afectados. Los que, si no reciben el dinero, también las pasan canutas.

En esto no hay tintes políticos posibles. No son pocos los que, en plena bonanza económica, decidieron vivir muy por encima de lo que era realmente razonable. ¿Quién no conoce esas historias de personas que dedicaban toda una nómina a pagar íntegramente la hipóteca, y la otra a pagar todos los gastos del mes? En ese sentido, tanto los bancos cometieron excesos, como muchas personas que se dejaron llevar por unas expectativas demasiado alentadoras, aún cuando desde el extranjero ya comenzaban a alzarse voces alertando sobre el creciente riesgo del colapso de la burbuja inmobiliaria.

En toda esta explicación, ni una sola vez se menciona a la política. Aquella misma que nos sacó a la calle el 15-M. Es cierto que, a nivel social, es un movimiento que causa empatía. Yo soy más reservado, dudo que todos los desahucios sean injustificados, porque desde luego los hay. Pero el movimiento no puede prestar su ayuda a todo lo que se convoque sin ton ni son. A este ritmo, terminaremos creando intervenciones contra las matanzas de gatitos blancos en las orillas del Nilo, si es que las hay.

-La marcha indignada.... a Bruselas: Dentro de España esto tenía mucho sentido. Servía para darle fuerza al movimiento, y para acercar entre sí a personas separadas por cientos de kilómetros que, aun compartiendo un mismo ideal, no habían tenido oportunidad de intercambiar impresiones. En definitiva, reforzaba el movimiento.

Sin embargo, en un movimiento cuanto menos, sorprendente, nos vamos a Bruselas... ¿Con qué fin? Es como si un americano se fuese a Tokio a contar a los japoneses los problemas de su país. Pueden sentir cierta simpatía/pena/etc por él. Pero al margen de un par de noticias en la prensa internacional (y con un poco de suerte la nacional) el efecto es más bien escaso una vez se deja atrás el velo del espectáculo.

En este caso, se comete un error de bulto, a mi juicio, bastante importante. Los problemas de España importan en España.... y poco más. Esto viene generado de no saber muy bien hacia dónde tirar. ¿Qué se quiere conseguir exactamente con la marcha indignada a Bruselas? ¿Portadas internacionales? Las habrá, seguro. ¿Presión internacional? Ni en los sueños más salvajes de los más optimistas. ¿Un cambio en España?... ¿bajo qué presión? ¿La de irnos a San Pertersburgo a manifestarnos?...

-El enemigo es... El Fondo Monetario Internacional: Viniendo de Democracia Real, esto es cuando menos sorprendente. De un plumazo, casi de la noche a la mañana, decidieron que el problema no era de los políticos, si no de la economía y más concretamente del Fondo Monetario Internacional.

Y de repente, sin comerlo ni beberlo, nos encontramos con un cambio de paradigma. Según DRY, ya no teníamos que estar en contra de los políticos, si no del FMI.

-La pérdida de rumbo: Poco a poco, recientemente, ha ido calando en un sector del 15-M la sensación de que grupos como Democracia Real ha perdido el rumbo. Se apuntaron a la marcha indignada, de la que originalmente se habían desentendido. Ahora, vuelven a enarbolar la política de por medio, pero sin dar dos pasos atrás para ver todo el panorama.

Es aquí donde, ya con cierto desasosiego, veo que el movimiento ha perdido el rumbo porque, de repente, es como si hubiera surgido una segunda cabeza. Por un lado seguimos los que, como el primer día, creemos que a este país le hace falta una democracia real, que no sea cosa de dos, y en la que la voz del pueblo, de la nación, al fin y al cabo, se haga escuchar para algo más que para castigar al PSOE o al PP según toque.

-El inamovilismo ideológico: La guinda a todo esto viene hoy en forma de negativa de DRY a participar en una propuesta de Izquierda Unida para entrar en sus listas. Argumentando que "estos partidos no nos representan".

Y desde luego yo no me siento identificado con ningún partido. Es más, me parece absurda esa actitud de "yo soy del PP" o "yo soy del PSOE" como si esto fuera una especie de partido de fútbol entre dos equipos. La política va mucho más allá de las afiliaciones a partidos, pero me considero lo suficientemente racional como para ver en estas actitudes de ciertos políticos un reconocimiento al 15-M que hemos dejado pasar. El tiempo dirá si acertadamente o no.

Seamos claros. ¿Qué es lo que buscamos ahora mismo? Si estos partidos no nos representan. ¿Qué queremos hacer? No podemos sentarnos y esperar que, de la nada, surja mágicamente algo o alguien que nos dé una respuesta.

En el empeño de crear un movimiento horizontal, hemos creado algo tan sumamente horizontal que se ha vuelto irreconocible. Ya no hay una dirección definida, y comenzamos a agarrarnos a lemas en detrimento de posibles pasos (pequeños triunfos si se saben medir en su justo alcance) en aquello que, teóricamente, reclamábamos hace días.

Si de verdad queremos cambiar la política en este país. Es necesario, tarde o temprano, entrar en ella. Uno no cambia el funcionamiento de un garaje paseando tres veces al día por la puerta del mismo y mirando fijamente a los mecánicos. Hace falta entrar y formar parte de ese garaje para cambiarlo.

Es hora de dejarnos de movimientos de cara a la galería y de difuminarnos todavía más (la manifestación del 15 de octubre puede ser todo un estrépito internacional) y pasar a las acciones concretas.

El tren no nos va a esperar eternamente. En algún momento, alguno tendrá que tomar la iniciativa. Y cuando llegue ese instante, será necesario que el apoyo exista. Si no es así, lo único que tendremos será un movimiento que pasará a los libros de historia como eso. Un movimiento de X semanas/meses/años que desapareció por su incapacidad de materializarse en acciones concretas y definitorias.

9 comentarios:

  1. Comparto totalmente tu punto de vista.
    Si DRY(Democraciarealya)dice que ningún partido nos representa(Cosa que es cierta,por ahora)no se puede pedir tampoco que votemos a partidos minoritarios,(como hicieron en las pasadas elecciones)el caso es que han cerrado todas las posibilidades para entrar en el sistema para cambiar los errores que los grandes partidos llevan en su ADNP(acidodesoxirribonucleicopolítico).
    La única salida para los que creemos que el movimiento 15M debe de servir para cambiar todo el sistema sería la #abstencioncolectiva, y por lo visto DRY no tienen esta opción en su ADN.

    DRY SOMOS TODOS y cada individuo debe de trabajar sus ideas para hacer ver a los demás cual es el mejor camino posible.No podemos esperar a que Algo que no vemos nos dirija en contradicciones absurdas.
    @indeformable

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  2. Puedo disentir en algunos detalles, pero estoy de acuerdo en el análisis global y en las conclusiones. Si queremos cambiar las leyes, si los partidos no nos representan... la única opción que veo es presentar una alternativa propia. Otra cosa es que seamos capaces. (Definitivamente ya pasó el momento del voto de protesta, ahora hay que votar en positivo.)

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  3. Estimado Alejandro,
    Todas esas preocupaciones las compartimos desde hace ya dos meses algunas personas, como bien sabes. DRY, no dudó en desmarcarse de la acampada de Sol, en el principio de los tiempos. Sin embargo hoy vemos con son la misma cosa: DRY es el ente que dirige la estrategia y las acampadas su brazo ejecutor.
    Lo que dices en tu alegato es totalmente correcto, pero no olvidemos que el manifiesto del 15M de DRY ya apuntaba hacia dónde iba su democracia real: a otorgar más poder económico al Estado y las propuestas económicas son las únicas que a día de hoy siguen adelante, aún más radicalizadas.
    La realidad es que no hay propuestas de reforma política alguna. Simplemente eso de "no nos representan", pero no se propone ABSOLUTAMENTE NADA para sentirse representados.
    En definitiva, creo que los que no nos representan para nada a lo que queremos una mejor democracia son precisamente estos adalides de la democracia. Los cuales creo que tienen una agenda paralela desde el primer día y que, probablemente, coincida con la de algún viejo conocido del agit-prop patrio.
    Mucho cuidado porque hemos podido ser utilizados dese el día cero.

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  4. 1er. punto: Desahucios. El sistema ayuda a los bancos que se equivocaron en sus decisiones de gestión ¿por qué no puede ayudar a las personas? No podemos ser siempre el último eslabón de la cadena por eso apoyamos las soluciones al desahucio mediante la dación en pago o el alquiler social.
    2º punto: Bruselas. Las carencias democráticas afectan a todos los países de nuestro entorno. Y eso nos afecta en cuanto que Europa dirige nuestra política económica.
    3er. Punto FMI. En cuanto que influye directamente en nuestra política con sus consejos es un enemigo a batir. Yo no los he elegido, ni siquiera mis políticos les eligen
    4º Rumbo. Todos tenemos cabida en el movimiento de ahí que a veces los objetivos parezcan difuminarse.
    5º Inmovilismo. El movimiento es apartidista, quien quiera meterse en política es libre de ello, pero el apartidismo es necesario porque sólo así cabrá todo el mundo, de ahí la no vinculación

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  5. Duro y poco agradable de leer para muchos, pero la verdad escuece, buen resumen.

    Para los que responden una cosa que me choca mucho, sobre los desahucios, llevais por bandera la dacion en pago, ¿como arregla un desahucio la dacion en pago? si le das el piso al banco, el piso es del banco, asi que lo suyo sera irse no?

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  6. Te dejo aquí mis últimas reflexiones al respecto: ¿Por qué el 15M no quiere culpables? http://bit.ly/oPxfeC

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  7. creo que despues de lo visto ayer en los alrededores de Sol y plazas aledañas (así como el apoyo en muchas ciudades) parece que el movimiento no está tan apático como parecía

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  8. @Anónimo: Estoy totalmente de acuerdo contigo. Lo de ayer fue algo increíblemente positivo para el movimiento. Esperemos que no se desinfle, porque desde luego la fortaleza está ahí.

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  9. En general de acuerdo contigo, aunque hay otro efecto del 15M que has olvidado analizar, que en un principio consideré totalmente positivo y que creo que ahora se ha ido de las manos. Se trata de impedir las redadas racistas. Estas tienen lugar en las bocas de metro de barrios trabajadores. Yo las he visto en Lucero y en Oporto. Pero las últimas "redadas racistas" de Lavapiés no eran tales. No se trataba de unos policías apostados en la boca de metro pidiendo identificarse a aquellos que tuvieran pinta de extranjeros. Eso es una redada racista, y no detener a una persona concreta, de una minoría étnica, por una razón concreta. De hecho por definición en una redada se detiene a varias personas, no a una. Vamos, que creo que algunos miembros del 15M se han emborrachado de éxito, y esa especie de anhelo de épica, de "hacer algo importante", está llevando a cometer algún desmán.
    Me temo que esta crítica es tan impopular como aquellas que haces tú, pero la hago con tu mismo ánimo de colaboración. Un saludo.

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