jueves, 26 de abril de 2012

No te calles, ¡explota!

Seamos claros y dejémonos de medianías. Vivimos en una dictadura, democratizada, pero una dictadura al fin y al cabo. Desde un Rey puesto por un dictador para preservar lo poco que quedaba de un régimen que debiera haber muerto con aquel personaje, hasta un Gobierno que se pasa por el arco del triunfo la opinión del pueblo al que dice representar.

Esta es la cueva de los cuarenta ladrones. Nuestros políticos, realeza y demás alta alcurnia son los chulos que han hecho de España su prostituta. Enchufismo, corrupción, amnistía fiscal, repago sanitario, aumento de impuestos, más IRPF a las pequeñas empresas, despidos más baratos, control de medios (decretazo de RTVE) y la guinda del pastel: la persecución a cualquier ciudadano por medio del endurecimiento de leyes para acallar a quien ose protestar. Me sorprende que aún no se haya derogado la Constitución alegando que hay que ser innovador. ¿Democracia? Sí, la de este país

Cómo nos querrían ver nuestros "políticos"
Sólo en un país como España podría existir una palabra que no tiene traducción a ningún otro idioma: la picaresca. El arte de robar sin ni siquiera molestarse en usar un guante blanco. El arte de comportarse como un ser de la más ruin calaña y hacer que los demás parezcan culpables. Desde el juez que osó investigar la trama Gürtel, hasta una persona cuyo mayor delito era tener una cámara de fotos durante una acción de protesta en un metro.

Hasta en el extranjero se burlan de nuestros gobernantes
Que nadie se lleve a engaño, España vive ajena al siglo XXI. Desde curas que consideran la homosexualidad una enfermedad que hay que curar, hasta ministros que viven ajenos a la que debería ser la realidad de la mujer del siglo XXI, sin olvidar de perseguir a cualquiera que pueda afear la "intachable" reputación de nuestros payasos políticos y detener a violentas ancianas antisistema.

España es una olla a presión, y hay que hacerla saltar por los aires de una vez.


No hay comentarios:

Publicar un comentario