miércoles, 6 de junio de 2012

¿Seguimos dormidos?

Al hilo de lo sucedido hoy (para los que estéis viviendo debajo de una roca, desde el 15M se ha conseguido recaudar 19.000€ mediante aportaciones de la sociedad para iniciar una querella contra Rodrigo Rato), quería ahondar en algo que, aunque todos sabemos que esta ahí, no solemos comentar. Y es la realidad de las dos Españas.

Ya no hablo sólo de la evidente división entre la izquierda y la derecha (que es preocupante en cuanto a la sociedad en sí se refiere, no en lo relativo al debate político, que es siempre necesario y útil), si no de una diferencia mucho más profunda y preocupante.

España vive en un estado de enfrentamiento constante. Nacionalistas contra los no nacionalistas, la izquierda contra la derecha. Los sindicatos contra los políticos. Los bancos contra la sociedad. Los empresarios contra los trabajadores. Los catalanes contra los madrileños... y así podría seguir hasta el fin del mundo, sinceramente.

Pero, dejando al lado esta evidente fractura social que nadie se está molestando en reparar, la dolorosa realidad es que, probablemente fruto de todos estos conflictos, seguimos siendo una sociedad mayoritariamente dormida. La secuencia de recortes en Sanidad y Educación seguido del rescate de Bankia hubiera puesto en pie de guerra a la gran mayoría de países europeos (valga el ejemplo de Grecia y sus múltiples manifestaciones durante 2011 como consecuencia de los salvajes recortes que la troika impuso al país heleno).

Y así, llegamos al meollo del asunto, la sociedad sigue mayoritariamente dormida, y fruto de este constante conflicto social, nos encontramos con casos surrealistas como el de oposición al intento de llevar a Rodrigo Rato ante la justicia bajo el pretexto de que "no se ha hecho con los anteriores". Cuando terminamos dando carta blanca a los que nos roban para seguir haciéndolo bajo el pretexto de que otros, antes, no hicieron algo por detener a los que robaron en su momento, estamos poniendo la alfombra roja para que España siga repartiendo esperpento allá por donde sale a relucir su imagen.

Lo mismo se aplica ante la huelga general, animando a la gente a no participar bajo el pretexto de que los sindicatos en el pasado no nos han protegido. Bajo este mantra, es evidente que la dirección del barco seguirá siendo la misma.

Quizá el gran primer paso que necesitamos no es ya sólo desarrollar una mayor conciencia política y democrática, si no comenzar por curar una fragmentación social que es, en muchos aspectos, única en Europa.

Obreros dando de palos a otros obreros que se quejan de que a todos nos están robando. Fuera de nuestras fronteras, sería un número perfecto y memorable de los Monthy Python. Aquí, la cruda realidad de cada día.

2 comentarios:

  1. Excelente post, Alejandro. Muchas gracias.
    ;-)

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  2. Te supongo amante de la lectura y la reflexión, lo mismo que yo. Soy muy pesimista acerca de ese tema:
    1) La crisis mundial, así como su evolución, sigue exactamente paso por paso el guión que se siguió en relación al Crack del 29 (allí empezaron con una burbuja inmobiliaria de terrenos pantanosos de Florida) y que desencadenaron en la Segunda Guerra Mundial. Ahora el mundo está repitiendo el guión del año 1933-1934, más o menos.
    2) Respecto a España, salvando algunos hechos diferenciales, también está repitiendo otro guión personal: el previo a la primera Guerra Civil, al que se llegó después de una fragmentación social: derecha contra izquierda, obreros contra ricos, gobiernos inútiles e inoperantes, fortalecimiento de la extrema derecha (llegará el de la extrema izquierda), etc.
    Rezo para que la gente, por una vez en la historia, utilice más la razón que los sentimientos, que no se dejen llevar por sus vísceras, y no decidan coger ya los bates, tuberías de plomos y otros utensilios aquellos a quienes he oído ya decididos y a una sola gota de alzarse en la violencia y el vandalismo como movimiento de rebeldía.

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