viernes, 13 de julio de 2012

Y la ignominia se hizo arte

"¡Que se jodan!". Dicho así, apenas nos transmite nada. Y no porque la frase no sea una barbaridad, si no porque a los españoles se nos da tan bien atacar al prójimo, y la decimos tan a menudo, que al final pierde su significado.

Pero ayer, Andrea Fabra dijo estas tres palabras mágicas (utilizadas a menudo para desahogar frustración) después de que Rajoy anunciase los recortes a la prestación del paro... y España se encogió de hombros. No virtualmente. La Red arde con indignación  de salón por las declaraciones de esta mujer que desde luego no representa al pueblo, pero el resto de la sociedad, simplemente, se ha encogido de hombros, una vez más.

No es que espere que inundemos la fachada de Moncloa o el Parlamento de huevos (que tampoco estaría mal, ya lo hicieron los griegos con su parlamento), pero la sumisión que demostramos como sociedad ante el constante insulto público es vergonzosa. Ni por éstas hemos salido a la calle.


Se han especializado en reírse de nosotros. Insultos, aplausos, y desprecio de la sociedad española (esos caprichitos, por ejemplo). Han elevado la ignominia a un nuevo nivel. Y para pavor de un servidor, seguimos sin ser capaces de reaccionar en las calles.

A pesar de que hemos visto odio en los diputados del Partido Popular, seguimos sin abrir los ojos. Es absolutamente indignante entender que a pesar de lo que suceda, lo más seguro es que no salgamos a la calle. De hecho, ya se alzan voces en contra de la manifestación convocada para el próximo 19 de julio.

Y claro, bajo esa perspectiva, sinceramente, ¿qué podemos pretender salvo más humillaciones, insultos y ataques a la sociedad? Nada. Nada, porque somos tan sumamente sumisos que, mientras no pasemos hambre (pero de la de verdad, de la que sólo algunos españoles están sufriendo ya), seremos incapaces de reaccionar.

1 comentario:

  1. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. Y es cierto que la gente no sale a la calle, pero... es que en este pais tenemos un problema, y es que la gente " de a pié" por muy indignados que estemos con el gobierno y sus fabulosas medidas para undirnos en la miseria, no queremos salir a la calle para compartir una manifestación al lado de un monton de perro-flautas que lo único que quieren es que se lo den todo hecho y no dar un palo al agua.Ese es el problema. Yo no reivindico que me lo den todo hecho, sinó que no me recorten mis derechos. Y esas reivindicaciones se ensucian cuando se meten en medio ese tipo de gente. ESO MISMO le ha pasado al movimiento 15M al principio le apoyaba casi toda España hasta que se metieron por el medio los "listos" perro-flautas.

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